UN VIAJE SOLO PARA MUJERES SÁFICAS QUE QUIEREN VIVIR MÉXICO, NO SOLO VISITARLO

5–16 de diciembre · 11 días · 5–10 mujeres

Jimador trabajando en un campo de agave en Oaxaca

Hay viajes que llevas tiempo deseando hacer. Y otros que simplemente aparecen y piensas: ¿y por qué no?

Sea cual sea tu caso, aquí tienes una excusa bastante buena para cruzar el charco, priorizarte y vivir México durante 11 días con otras mujeres sáficas.

Queremos conocer México a través de su gente, su comida, sus calles y sus historias, dejando espacio para improvisar, conectar y disfrutar. Un viaje para acercarnos también a su realidad LTBQ+, pensado para ganar confianza y descubrir lo bonito que puede ser formar parte de una comunidad sáfica mochilera y consciente.

Imagínate allí y…

Y hacerlo todo acompañada de otras mujeres que seguramente hoy todavía no conozcas.

No necesitas llevar meses planeando este viaje. Quizá acabes de descubrirlo y, simplemente, te apetezca.
Puede que apuntarte te dé un poquito de vértigo. Es normal: la mayoría llegaremos sin conocernos. Pero tendremos algo en común desde el primer día: las ganas de estar allí.

Y quizá dentro de unos meses estés pensando:
“Menos mal que aquel día dije que sí.”

¿Te vienes a México?

Isa con la mochila por una calle de Oaxaca Tacos con salsas en un restaurante mexicano

La raíz de todo

México es el país donde más viva
me he sentido viajando.

No he elegido México simplemente porque sea un país que me encanta. Lo he elegido porque allí viví algunas de las experiencias que más han marcado mi forma de viajar y porque es un país que he tenido la suerte de conocer de maneras muy diferentes.

La primera vez que fui, conocí Ciudad de México y Cholula de la mano de mi amiga Elena y de su mujer, La China. Ellas me enseñaron sus lugares favoritos, dónde comer, dónde tomar algo y muchos rincones que probablemente no habría conocido de la misma manera viajando como turista. Elena, además, estudió Arqueología y Educación Social, así que también me ayudó a entender mejor la historia, la arqueología y la cultura de los lugares que estábamos visitando y lo hará también con nosotras.

Pero aquel viaje no terminó ahí. Después decidí continuar sola hacia Oaxaca y Puerto Escondido. Venía de terminar una relación de 11 años y tenía muchas ganas de vivir nuevas experiencias, conocer gente y descubrir cómo me sentiría viajando sola.

Cuando llegó el momento sentí miedo. No solo por irme sola tan lejos, sino también por hacerlo siendo mujer y bollera. No sabía cómo iba a sentirme allí, con quién iba a coincidir, si me sentiría segura y cómoda o si acabaría echando de menos tener a alguien conocido cerca. Pero también estaba abierta a conocer gente y a ver qué pasaba. Y eso fue precisamente lo que terminó haciendo especial aquel viaje.

Grupo de amigas y amigos una noche de lucha libre

Llegué a Oaxaca sin saber muy bien qué me iba a encontrar y me encontré con una ciudad llena de vida, música, comida, puestos y gente. Además, estaban en fiestas, así que la ciudad estaba especialmente viva. Pero lo que más recuerdo no son solo los lugares que vi, sino las personas con las que coincidí.

Conocí a viajeros y viajeras de diferentes partes del mundo y también a personas de otras zonas de México. Muchas de ellas también estaban viajando solas. Poco a poco empezamos a hacer planes, a compartir comidas y días… y, sin darnos cuenta, acabamos formando un grupo de amigos que unos días antes no nos conocíamos absolutamente de nada.

Algunas de ellas siguen formando parte de mi vida hoy.

Creo que ahí entendí algo que todavía hoy me acompaña cuando viajo: viajar sola no significa necesariamente estar sola. Puedes llegar a un sitio sin saber qué va a pasar y acabar compartiendo una comida con alguien que acabas de conocer, cambiando tus planes porque aparece algo que te apetece más o creando recuerdos con personas que no estaban en absoluto en tus planes.

Papel picado de colores sobre una calle de Oaxaca

Unos años después volví a México, esta vez con mi novia. Y cada vez que he vuelto he descubierto algo nuevo y he seguido sintiendo esa conexión con un país en el que, de alguna manera, me siento como en casa.

Además, hay algo que se ha repetido siempre: las personas han sido una parte fundamental de lo que ha hecho especial cada experiencia, incluso cuando viajaba sola.

Y por eso quería crear este viaje.

No quería hacer simplemente una ruta por México para visitar lugares y ya. Quería compartir una manera de viajar que para mí tiene mucho más que ver con vivir el lugar que con recorrerlo: conocer a su gente, entender su cultura, probar su comida, dejarnos sorprender y vivir experiencias que probablemente no tendríamos siguiendo una ruta turística al uso.

Pero también quiero algo que para mí es igual de importante: que nos atrevamos a viajar con más confianza siendo mujeres sáficas. Sé que para muchas personas queer, la idea de hacer un viaje así puede generar ilusión y, al mismo tiempo, un poco de vértigo. Te entiendo. Yo también tuve que enfrentar esas dudas la primera vez que me fui sola.

Como en mi viaje, vamos a llegar solas, pero a viajar juntas.

Tendremos un grupo de mujeres con las que compartir el viaje, personas locales que nos enseñarán su forma de vivir el lugar y espacio para que también podamos hacer nuestro propio viaje, con nuestros propios planes y nuestras propias historias.

Nos iremos con una ruta establecida, pero con espacio para improvisar y estar abiertas a todo lo que vaya surgiendo. Espero que este viaje nos ayude a ganar confianza viajando como mujeres lesbianas y bisexuales, quitarnos algún que otro miedo, soltar un poco el control y romper con la rutina en la que estamos tan sumergidas.

Y, quién sabe, quizá también empecemos a crear una comunidad sáfica con la que iniciar o continuar nuestra propia etapa mochilera.

Porque muchas veces no necesitamos tenerlo todo claro antes de dar el paso. Solo necesitamos que las ganas pesen un poquito más.

Esta vez quiero vivir México con vosotras. ¿Te vienes?

Calle de Oaxaca de noche, cubierta de papel picado

Lo que quiero
que vivamos juntas

1.

Un viaje diseñado desde una mirada feminista y sáfica

Un viaje para mujeres LBTQ+ donde puedas conocer México acompañada y siendo realmente tú misma. Sin tener que preguntarte si vas a encajar, si podrás hablar de tu vida y tus relaciones con naturalidad o si tendrás que medir cómo expresarte dentro del grupo. Queremos que puedas viajar, conocer gente y disfrutar del viaje sabiendo que estás en un espacio donde encajar no va a ser una preocupación.

2.

Una comunidad viajera, bibollera y con espíritu crítico

Me encantaría que Tukki Legui fuera mucho más que un viaje. Ojalá entre todas construyamos una comunidad de mujeres con ganas de viajar, cuestionarse cosas, compartir experiencias y seguir organizando aventuras juntas cuando volvamos a casa.

3.

México es inmenso. No hace falta verlo todo en este viaje.

La ruta se concentra en Ciudad de México, Cholula y Puebla, Oaxaca y Puerto Escondido para poder disfrutar cada lugar con calma, sin convertir el viaje en una carrera de destinos.

4.

México a través de personas locales y experiencias

Lucha libre, surf, mezcal, gastronomía, naturaleza y cultura, junto a experiencias compartidas con personas que viven allí y que nos permitirán conocer México desde una perspectiva más cercana. Conoceremos sus lugares favoritos, sus historias y sus recomendaciones, pero también tendremos mucho espacio para explorar por nuestra cuenta, improvisar y disfrutar del viaje juntas. Un viaje para vivir México, no solo visitarlo.

5.

Viajar también es cuestionarnos

Durante el viaje intentaremos hacernos preguntas sobre la forma en la que viajamos y acercarnos a otras realidades con curiosidad y respeto. Trataremos de dejar a un lado esa mirada etnocéntrica con la que muchas hemos crecido y priorizaremos iniciativas locales y comunitarias que permitan conocer el destino desde otro lugar.

Isa apoyada en una lancha en una playa del Caribe mexicano

NUESTRA
RUTA

San Pedro Cholula y Puebla de Zaragoza

Conociendo la realidad lésbica mexa

(del 5 al 8 de diciembre)

Empezaremos el viaje en Cholula de la mano de Elena, que vive allí y será nuestra guía durante estos primeros días. Nos contará la historia, arqueología y cultura de la zona. Pero también conoceremos Cholula desde una mirada feminista y queer, a través de su propia experiencia con La China, su mujer.

Y, si coincidimos con ellos, quizá podamos ver a los Voladores de Papantla, una de las tradiciones más impresionantes que se pueden encontrar en Cholula.

También nos acercaremos a Puebla, donde pasearemos por sus calles, descubriremos sus mercados y, sobre todo, comeremos. Moles, tacos, antojitos, puestos y restaurantes: queremos que la gastronomía sea también una parte importante del viaje.

Luchador saltando desde la cuerda en la Arena Puebla Mercado de Puebla

Y aquí viene uno de los planes más chidos del viaje: una noche de lucha libre en la Arena Puebla.

Porque hay experiencias que no se entienden del todo hasta que estás allí: el público, los gritos, las máscaras, los luchadores y ese ambiente que hace que acabes animando aunque no tengas ni idea de quién está peleando.

Voladores de Papantla girando desde el palo

Oaxaca de Juárez

La ciudad a la que vas a querer volver

(del 8 al 11 de diciembre)

Llegaremos a Oaxaca, mi ciudad favorita. Aquí bajaremos un poco el ritmo y, simplemente, caminaremos y disfrutaremos.

Isa en un autobús con la ventanilla abierta, camino de Oaxaca Fachada amarilla con grabados en el centro de Oaxaca

El día 8 saldremos a descubrir qué está pasando por la ciudad con motivo de las celebraciones de la Virgen de Juquila. No tenemos un plan cerrado: queremos ver las calles, escuchar la música, probar algo y dejarnos llevar por el ambiente.

El día 9 nos iremos al campo para conocer el mundo del mezcal desde dentro. Visitaremos un palenque rural, caminaremos entre los agaves y conoceremos todo el proceso de elaboración de este producto mexicano. Después compartiremos una comida tradicional y comunitaria en una cocina de humo, como parte de la experiencia y de la forma de conocer el lugar más allá de lo puramente turístico. Y, por supuesto, ¡probaremos el mezcal!

Y el día 10 toca aventura: iremos a Tule, Mitla y Hierve el Agua por nuestra cuenta. Entre todas tendremos que ver cómo movernos, decidir qué transporte coger y resolver los pequeños imprevistos que aparezcan por el camino.

Palenquero entre agaves en el campo de Oaxaca

Puerto Escondido

Ahora sí… llega el mar.

(del 11 al 14 de diciembre)

Después de Oaxaca pondremos rumbo a Puerto Escondido. Aquí toca cambiar el ritmo: mar, playa, surf y disfrutar sin prisas.

Tendremos una clase de surf con instructoras locales para aprender desde cero o mejorar nuestra técnica, y después podremos quedarnos disfrutando de la playa, bañarnos, comer algo rico o descansar.

También iremos descubriendo diferentes playas de la zona y nos acercaremos a Punta de Zipolite para ver el atardecer juntas.

Tendremos tiempo para hacer planes, pero también para no hacer absolutamente nada. Porque después de tantos días de ruta, también habrá que dejar espacio para disfrutar del ritmo de la costa. Y si una noche nos apetece seguir explorando, tendremos la posibilidad de ir a buscar la bioluminiscencia en la laguna de Manialtepec (actividad opcional y no incluida en el precio).

Mar, arena, surf y unos días para bajar revoluciones antes de volver a casa.

Playa de Puerto Escondido con palmeras y agua turquesa

Ciudad de México

Un primer acercamiento a Ciudad de México

(del 14 al 15 de diciembre)

Empezaremos y terminaremos el viaje en Ciudad de México, aunque lo que veremos será solo un pequeño acercamiento a una ciudad impresionante e inmensa, en la que podríamos pasar semanas y seguir descubriendo cosas.

A la vuelta de Puerto Escondido, llegaremos, dejaremos las maletas y tendremos la tarde para perdernos un poquito por sus calles: acercarnos al Zócalo, pasear por el Centro Histórico, comer algo, tomar algo y disfrutar de nuestra última noche juntas.

Y antes de despedirnos de México, iremos a Coyoacán para visitar la Casa Azul, el Museo Frida Kahlo. Después podremos pasear por el barrio, comer y disfrutar de las últimas horas del viaje.

Catedral y bandera en el Zócalo de Ciudad de México
Rótulo del Museo Frida Kahlo entre flores pintadas Tacos al pastor con cebolla y cilantro

PRESUPUESTO

Viaje México · PRECIO TOTAL = 1.520€ + Gastos de viaje NO incluidos

Dividido en 3 bloques:

BLOQUE I

Inscripción, acompañamiento y diseño del viaje: 850€ (IVA incluido).

  • Coordinación.
  • Creación, planificación y diseño de toda la aventura.
  • Selección y creación del grupo.
  • Soporte y ayuda en todos los trámites previos al inicio del viaje.
  • Asistencia en compra de vuelos, seguros de viaje y recomendaciones de equipaje.
  • Acceso a grupo privado de WhatsApp con todas las participantes.
  • Una sesión grupal de Zoom previa al inicio de la aventura.
  • Documento con información importante para preparar la experiencia.

Bonus incluido: ASESORÍA PRIMER VIAJE SOLA. Consiste en dos sesiones de 30 minutos en las que plantearemos cómo enfocar tu primer viaje sola (siempre que sea algo que te apetezca, claro). Hablaremos sobre miedos, preferencias sobre el viaje y herramientas. También tendrás un pequeño acompañamiento vía WhatsApp durante el inicio del viaje donde chequearemos cómo te vas sintiendo. Tienes un año para poder disfrutar de estas sesiones.

BLOQUE II

Gastos de viaje SÍ incluidos en el presupuesto: ≈670€

“Se pagará directamente a los proveedores”.

  • Alojamientos durante todo el viaje.
  • Transportes internos incluidos en el itinerario (transporte privado desde aeropuerto de CDMX a Cholula, bus de Cholula a Oaxaca y estimación de Ubers durante el viaje).
  • Entradas y visitas a zona arqueológica en Cholula.
  • Entrada en museo de Frida Kahlo.
  • Lucha libre en Puebla.
  • Experiencia local de mezcal y su proceso de elaboración.
  • Excursión a Tule, Mitla y Hierve el Agua.
  • Clase de surf en Puerto Escondido.
  • Guía y acompañamiento local en Puebla y Cholula de la mano de Elena.
  • Desayuno incluido en el hotel de Puerto Escondido.
  • Comida en el campo con familia local en tour del mezcal.

BLOQUE III

Gastos de viaje NO incluidos

  • Vuelos internacionales: ≈775€ (precio desde Madrid a fecha de 07/09/26, los precios varían).
  • Vuelos domésticos: ≈63€ (precio a fecha de 07/09/26, los precios varían).
  • Seguro de viaje: ≈60€.
  • Comidas, cenas y bebidas no incluidas en Bloque II.
  • Actividades opcionales no incluidas en itinerario (ej: tour de bioluminiscencia).
  • Posibles gastos imprevistos derivados de causas ajenas a la organización (retrasos, cancelaciones o condiciones meteorológicas adversas).
  • Propinas voluntarias durante el viaje.
Calle de Oaxaca con papel picado de colores

¿Cómo me uno al viaje?

Solicita tu plaza aquí:

Antes de reservar, me gustaría conocerte.

No es una entrevista.

Creo que es importante cuidar el grupo desde el principio. Me gusta hablar con todas las personas que vienen al viaje para resolver dudas, contarme qué esperas de esta experiencia y ver juntas tanto si Tukki Legui encaja contigo, como si este grupo es para ti.

El viaje empezará mucho antes de aterrizar en México.

Isa en una playa del Pacífico colombiano

Tu compañía

en esta aventura.

Hola, soy Isa

Soy una persona muy dinámica y cercana. Me encanta conocer otras culturas y personas, creo que tengo la capacidad de leer bien a la gente y hacer sentir cómodas a las personas con las que comparto tiempo. Me encanta vivir la vida con pasión y al viajar, conseguir estar presente. No soy una persona a la que le guste tener todo atado, me encanta improvisar y probar comida nueva.

Llevo años trabajando en el ámbito social y la acción humanitaria. Quizá por eso, cuando viajo, me sale de forma natural intentar entender el contexto y cuestionarme la manera en la que lo hago. He vivido en Nicaragua y en Irlanda y he tenido el gran privilegio de viajar a muchos países tanto sola, como con mi pareja y con amigas.

Esto me ha llevado a entender de primera mano lo que supone viajar siendo mujer y perteneciendo al colectivo LGTBQIA+. Después de mucho buscar, me di cuenta de que ni mis amigas ni yo encontrábamos viajes organizados donde hubiera aventura, naturaleza e inmersión cultural y, a la vez, fueran un espacio donde sentirnos cómodas siendo nosotras mismas y en el que realmente nos sintiéramos representadas.

Así nació Tukki Legui.

Cazuelas de guisos en un puesto de comida

Preguntas
frecuentes

Nunca he viajado sola, ¿este viaje es para mí?

Sí. De hecho, muchas de las mujeres que vienen tampoco lo han hecho antes.

Antes del viaje tendremos una videollamada para conocernos y resolver dudas. Además, cuidaré mucho que el grupo encaje para que todas podamos viajar tranquilas desde el primer día.

Mi intención es que vuelvas con más confianza para seguir viajando. Sola, acompañada o como te dé la gana.

¿Es seguro viajar a México?

México es un país enorme y la experiencia puede cambiar mucho dependiendo de dónde estés y cómo te muevas. Por eso el itinerario está pensado teniendo en cuenta los desplazamientos, los alojamientos y las zonas que vamos a visitar. Antes del viaje también compartiré recomendaciones para movernos con más tranquilidad y entender mejor el contexto de cada zona.

¿Cómo son los alojamientos?

Los alojamientos tendrán habitaciones compartidas. Además, compartiremos camas dobles, puesto que es lo más frecuente en los alojamientos de México, por lo que es importante que tengas esto en cuenta antes de apuntarte.

¿Tengo que comprar los vuelos por mi cuenta?

No tienes que hacerlo sola. Organizaremos una videollamada juntas para comprar los vuelos y te ayudaré durante todo el proceso, para que todas tengamos claros los horarios, conexiones y puntos de llegada.

¿Tengo que pertenecer al colectivo LBTQ+ para venir?

Aunque Tukki Legui nace con la intención de crear un espacio especialmente pensado para mujeres sáficas, cualquier mujer que conecte con esta forma de viajar y comparta los valores del proyecto será bienvenida.

¿Habrá tiempo libre o está todo organizado al minuto?

Habrá un itinerario preparado, pero no quiero que vivamos el viaje mirando constantemente el reloj.

Me gusta dejar espacio para improvisar, cambiar un plan porque ha surgido otro mejor, quedarnos un rato más en un sitio que nos está encantando o simplemente descansar si eso es lo que el grupo necesita.

Creo que algunos de los mejores recuerdos de un viaje aparecen precisamente cuando dejamos un poco de margen para que pasen cosas.

¿Tengo que estar muy en forma?

No necesitas tener una preparación física especial. Habrá caminatas y días con bastante movimiento, además de actividades como el surf, pero no es un viaje deportivo.

¿Cómo se forma el grupo?

No quiero juntar a 10 personas al azar solo para llenar plazas. Para mí es importante que el grupo encaje, tanto en la forma de viajar como en las expectativas y el tipo de experiencia que busca cada una.

Por eso, antes de confirmar tu plaza tendremos una pequeña conversación para conocernos. No es una entrevista ni tienes que demostrar nada; simplemente quiero saber quién viene y cuidar que podamos formar un grupo en el que todas estemos cómodas.

¿Es obligatorio usar el bonus si viajo en grupo?

Para nada. Pero me encantaría poder fomentar esas ganas de seguir viajando y reducir miedos, por eso este bonus es para echar una mano a aquellas viajeras que lleven tiempo pensando en empezar a viajar sola.

¿Hay una edad mínima o máxima para venir?

No. Es verdad que, por el tipo de viaje, probablemente la mayoría de las viajeras estén entre los 25 y los 45 años. Pero no es una norma ni mucho menos. De hecho, me encanta que los grupos sean diversos también en eso. Creo que viajar con mujeres de edades diferentes hace que aparezcan conversaciones, aprendizajes y formas de mirar el mundo que difícilmente surgirían en un grupo donde todas fuéramos iguales.

Al final, lo que une este viaje no es la edad. Es la forma de viajar.

Cazuelas de guisos en un puesto de comida